Moviliza 100.000 euros de manera inicial para prestar apoyo
psicosocial y material de primera necesidad a la población
desplazada por la violencia de las bandas armadas
JAÉN, 10 de mayo de 2024. Cáritas Española ha abierto una campaña de emergencia para
llevar ayuda humanitaria a Haití, el país más pobre y desigual de América con una
población cercana a 12 millones de personas. La inseguridad alimentaria, la violencia de
las bandas armadas, la vulneración generalizada de los derechos humanos y los brotes de
enfermedades ligadas a la falta de agua y saneamiento están llevando a la población al
borde del colapso.
Desde hace meses, las bandas criminales controlan buena parte del territorio,
principalmente el área metropolitana de la capital, Puerto Príncipe. Según Naciones
Unidas, más de 362.000 personas se han visto obligadas a salir de la ciudad hacia otras
regiones dejando atrás sus medios de vida y enfrentándose a situaciones de mayor
vulnerabilidad. El 72 por ciento de la población sufre malnutrición, mientras que 4,97
millones de haitianos están al borde de la hambruna.
“Esta aceleración de los ataques armados limita la circulación de mercancías y contribuye
al aumento de los precios de los alimentos básicos, que entre enero y abril han subido un
21%”, explica Juan Manuel Díaz, cooperante de Cáritas Española en el Caribe y
Centroamérica.
Cierre de hospitales y escuelas
La violencia ejercida por las bandas armadas ha provocado el cierre de decenas de
hospitales y centros de salud por la falta de medicamentos y personal. Además, más de un
millar de escuelas permanecen cerradas y los menores se han convertido en el blanco de
los reclutamientos de las organizaciones criminales. “La situación de violencia e
inseguridad alimentaria sumada a la falta de apoyo psicosocial está afectando la salud
mental de la población, todo el mundo tiene miedo”, indica Juan Manuel Díaz.
La red haitiana de Cáritas diocesanas informa de la llegada de decenas de miles de
desplazados en las provincias, que han aumentado la demanda de productos y servicios
en poblaciones donde ya había grandes carencias.
Con la campaña “Cáritas con Haití”, la Confederación pretende canalizar la solidaridad de
los donantes españoles tras la llamada de emergencia de las Cáritas haitianas. Cáritas
Española aportará 100.000 euros para este apoyo inicial de emergencia, que será
destinado sobre todo a las personas desplazadas en Hinche (centro‐este) y Fort Liberté
(norte). El objetivo es prestar apoyo psicosocial, ayuda a la producción agrícola y material
de primera necesidad, como kits de alimentos, higiene, material escolar, mantas y
tiendas.
“En Cáritas Española estamos apoyando a las Cáritas diocesanas que están atendiendo a
esa avalancha de desplazados de la capital. Agradecemos todo el apoyo que nos puedan
ofrecer para poder atender esta emergencia humanitaria que podría ir a peor porque
empieza la temporada de lluvias, y estamos esperando la intervención militar de la ONU
en pocas semanas que traerá más violencia.”, asegura Juan Manuel Díaz.
El drama de los 362.000 desplazados internos es que el 60% ya vivían fuera de sus hogares
debido a la falta de medios de vida. “Lo que está fomentando la red de Cáritas
parroquiales son las familias de acogida. La idea no es montar campos de desplazados
sino ayudar a las familias que están acogiendo a sus familiares que huyen de la capital”,
señala.
Las Cáritas haitianas, que llegan a todo el territorio nacional, se coordinan con las
autoridades locales para asegurar que la ayuda llega a las personas que más lo necesitan.
Además, tienen identificados proveedores de suministros locales que le permiten
recibirlos sin tener que pasar por las zonas controladas por las bandas.
Cáritas Española es de las pocas Cáritas que tiene una presencia consolidada en el país a
través de las Cáritas diocesanas. Desde 1998, ha mantenido su apoyo y compromiso con el pueblo haitiano, especialmente tras el terremoto que asoló el país el 12 de enero de
2010, el huracán Matthew en 2016, y del terremoto de agosto de 2021.
Desde entonces, la Confederación mantiene un apoyo continuado en proyectos de
saneamiento, desarrollo agropecuario y de ganadería y grupos de auto‐ahorro, que
permiten a los haitianos mejorar su autonomía.
“Hasta ahora cuando necesitábamos dinero, teníamos que conseguirlo con alto interés, y ahora en el grupo ahorramos y nos prestamos a nosotros mismos, con un interés mucho más bajo. Aun con préstamos de 100 gourdes (1 euro) nosotros avanzamos mucho”, explica Silva George, participante de
un programa de autoahorro.